Empresarios, es la hora de hacer plata

Empresarios, es la hora de hacer plata

La Voz de SE. Cosecharán suculentas ganancias los que primero y más agresivamente inviertan, ahora que ya se avizora la recuperación económica.

Ha llegado el momento. La economía peruana muestra cada vez más señales de recuperación para apostar por invertir. Durante largo tiempo los empresarios peruanos reclamaban un vuelco como el que ya se avizora. En mayo pasado esta columna advertía de los primeros ‘brotes verdes’ y animaba a los empresarios a no perder el año (SE 1567). Hoy se confirma el escenario y resulta claro que los primeros en aprovechar el ‘combo’ de positivos indicios ganarán una ventaja irrepetible. Cuanto antes y más agresivamente decidan apostar —arriesgar—, mayores serán los beneficios.

El precio del cobre ha subido 22% en lo que va del año y 46% respecto al 2016. Los márgenes de las cupríferas están en niveles del 2014 (SE 1584, Sectores y Empresas). La inversión en exploración ha crecido 50% interanual en el segundo trimestre. El presupuesto aprobado para la reconstrucción post-Niño Costero es por más de S/.1,900 millones para este año, y de más de S/.7,000 millones para el 2018. El enfoque del plan hace un llamado claro al sector privado, al haber logrado que la mayoría de grandes obras puedan financiarse vía Obras por Impuestos (SE 1584, SE Destaca). Tras el caso Lava Jato, las empresas del sector construcción pueden construir una reputación fuerte con base en acciones para asegurar una conducta más transparente. Éstas serán las empresas que la ciudadanía no rechazará y con las cuales los funcionarios públicos no tendrán temor de firmar contratos. El cambio de perspectiva del MEF sobre el déficit fiscal ya viene calando en la inversión pública. Sólo en agosto creció 13.5%, tras siete meses de contracción (aunque hay un ‘efecto base’)

Todo ello lleva a que la confianza empresarial haya dado un vuelco. El 72% de los ejecutivos proyecta mayores utilidades en sus empresas en el 2018, según el SAE de APOYO Consultoría. La última vez que más del 70% de los ejecutivos se mostró así de optimista fue en el 2011, en pleno boom (SE 1584, Management). Las proyecciones de inversión y contrataciones también han aumentado, de acuerdo con el SAE.

Como se dijo hace cuatro meses (SE 1567), lo anterior no supone negar las taras estructurales de nuestra economía ni la complicada situación política que atravesamos. Tampoco eximir al gobierno de sus errores, largamente enunciados en esta columna (SE 1581 y 1582, por mencionar sólo las más recientes). Pero no se puede esperar a que se solucionen todos los problemas —incluso los irresolubles, o casi— para decidir emprender o invertir. Hay que ser, pues, contracíclicos.

Así, la constatación de todo lo enunciado en estas líneas, es buena ocasión para recordar que la esencia de la actividad empresarial —entendida sin sesgos mercantilistas— es tomar riesgos que quienes no son empresarios acaso no tomarían. También, que los empresarios más exitosos son los que “primero la ven” y no los que deciden tardíamente “seguir a la manada” cuando el ciclo económico está ya en su pleno apogeo.

La situación ya ‘pinta’ bien. Los que sean agresivos hoy en sus inversiones estarán en ventaja sobre su competencia. ¿Qué más señales se necesitan?

Artículo recogido de la revista Semana Económica

 

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